Una protesta afuera de la Catedral de Monterrey realizó este viernes el ex seminarista de Piedras Negras, Coahuila, Ignacio Martínez Pacheco, para denunciar los abusos sexuales presuntamente cometidos en su contra y en contra del aún seminarista Javier Mendoza, por parte del sacerdote Juan Manuel Riojas Martínez, El padre "Meño" supuestamente encubierto por el obispo de ese lugar, el regiomontano Alonso Garza Treviño.
Ignacio Martínez colocó pancartas con los rostros de ambos representantes de la iglesia católica y ante los medios de comunicación reveló que desde el 2004 el obispo, quien antes era el titular de la parroquia El Rosario, en la colonia Roma, en Monterrey, ha encubierto a varios sacerdotes homosexuales de Piedras Negras.
Expresó que de él abuso en el año 2003 al 2004, cuando él era seminarista menor de edad, es decir, a los 16 años de edad, y lo obligó a practicarle el sexo oral, mientras que a Javier Mendoza lo violó en cuatro ocasiones.
Dijo que el padre Meño desde que se ordenó era encargado del área de vocaciones y de la espiritualidad del seminario, posteriormente fue enviado a una parroquia en el municipio de Nueva Rosita, luego fue regresado al seminario donde Garza Treviño lo nombró rector.
Explicó que la primera denuncia ante la Procuraduría de Justicia de Coahuila fue presentada hace algunos meses y la segunda el 19 de abril, por lo que el padre "Meño" se encuentra prófugo, y que este mismo viernes Mendoza presentaría una tercera, ahora en contra del obispo por encubrimiento.
"Yo soy una de las víctimas ocasionadas por el padre Juan Manuel Riojas Martínez, que es el padre 'Meño', ese padre que en ese entonces ejercía como padre espiritual del seminario, a mí hacia que le realizara práctica de sexo oral hacia él, la primera vez fue en la noche, de 11 a 12 de la noche, y la segunda vez fue en su habitación que me metió para que pudiera hacerle ese tipo de práctica.
"Últimamente ha pasado una violación con otro seminarista que también era menor de edad y a él lo violó más de tres veces, hasta cuatro veces lo llegó a violar, el cual el seminarista ya puso una demanda, Piedras Negras tiene un caso fuerte, un caso único de pederasta que no se había visto, es algo histórico y el primer obispo, Alonso Garza Treviño, que pertenece a Monterrey, Nuevo León, nunca ha podido poder gobernar ni mucho menos dirigir a todos sus pastores", comentó.
Dijo que por ser la diócesis de Piedras Negras sufragánea a la arquidiócesis de Monterrey, acudió a esta sede para pedirle al arzobispo Rodolfo Cabrera una solución y que se destituya a Alonso Garza Treviño por encubrir pederastas, sin embargo, dijo, la respuesta que le dio el canciller Pedro García fue que no podría intervenir porque no tienen autoridad en Piedras Negras, ya que no es su jurisdicción.
Estas denuncias, comentó, han generado que surjan amenazas para que no hable del asunto, de parte de personas que aún creen en el obispo.
"Alonso habla de que el padre cometió actos indebidos, cuando a una violación no le podemos llamar nosotros actos indebidos, una violación es como tal, una violación, para él es algo superficial. Se recibió una carta del nuncio apostólico que le responden a Javier donde el nuncio dice que Alonso Garza le notifica a él que desde diciembre el padre 'Meño' ya no estaba en funciones cuando todavía lo tenía en funciones en la parroquia del Santuario de Guadalupe, todavía seguía celebrando sacramentos el padre 'Meño'.
"Hace un mes que el padre es prófugo de la justicia y que hoy lo estamos esperando para que pueda rendir cuentas y que pueda entrar a un juicio oral. Hoy por la tarde mi compañero va a realizar una demanda en contra de Alonso Garza Treviño por encubridor de pederastas. Lo está encubriendo de abusos sexuales, cuando siempre ha sabido que el padre es un depredador sexual y lo tenía como rector del seminario de Piedras Negras", declaró.
Dijo que hay más de siete sacerdotes homosexuales dentro de la diócesis de Piedras Negras que han cometido anomalías similares y cuyos nombres ya los tiene la Procuraduría de Justicia de Coahuila.
Expresó que hay más víctimas de estos representantes religiosos, pero que muchos ya abandonaron el seminario, se casaron y son profesionistas.